LA GESTIÓN EDUCATIVA EN LA EDUCACIÓN INSTITUCIONAL
Profesora: MSc. Zulay Puerta
Sección: 1-2015
Participante:
*Marquez Yenny C.I. 14.341.241
Barinas, Abril de 2015
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LA GESTIÓN EDUCATIVA EN LA EDUCACIÓN INSTITUCIONAL
La gestión
educativa está conformada por un conjunto de procesos organizados que permiten
que una institución o una secretaría de educación logren sus objetivos y metas.
Una gestión apropiada pasa por momentos de diagnóstico, planeación, ejecución,
seguimiento y evaluación que se nutren entre sí y conducen a la obtención de
los resultados definidos por los equipos directivos. Una buena gestión es la
clave para que lo que haga cada integrante de una institución tenga sentido y
pertenencia dentro de un proyecto que es de todos. En otras palabras, es
fundamental lograr que todos "remen hacia el mismo lado" para lograr
lo que se quiere, y mejorar permanentemente. De ahí la importancia de tener en
cuenta los cuatro ámbitos de la gestión educativa.
En tal sentido, la gestión educativa es un proceso orientado al
fortalecimiento de los Proyectos Educativos de las Instituciones, que ayuda a
mantener la autonomía institucional, en el marco de las políticas públicas, y
que enriquece los procesos pedagógicos con el fin de
responder a las necesidades educativas locales, regionales.
Desde lo
pedagógico, promueve el aprendizaje de los estudiantes, los docentes y la
comunidad educativa en su conjunto, por medio de la creación de una comunidad
de aprendizaje donde se reconozca los establecimientos educativos como un
conjunto de personas en interacción continua que tienen la responsabilidad del
mejoramiento permanente de los aprendizajes de los estudiantes, con el fin de
formarlos integralmente para ser miembros de una sociedad. Todo esto ayuda a
favorecer su calidad de vida y prepararlos para su vida en el mundo laboral.
La gestión educativa consiste en:
- Presentar
un perfil integral, coherente y unificado de decisiones.
- Definir
los objetivos institucionales, las propuestas de acción y las prioridades
en la administración de recursos.
- Definir
acciones para extraer ventajas a futuro; se consideran tanto las
oportunidades y amenazas del medio en el que está inserta, como los logros
y problemas de la misma organización.
- Comprometer
a todos los actores institucionales.
- Definir el tipo de servicio educativo que se ofrece.
HERRAMIENTAS PARA LA EVALUACIÓN
INSTITUCIONAL
La Evaluación
Institucional es una investigación evaluativa que se realiza en una institución
educativa para obtener bases firmes de apoyo a la toma de decisiones sobre
política institucional, planificación y gestión educativa, administrativa y
económica. El sólo hecho de plantear la evaluación institucional como una
actividad de investigación debe hacer
reparar en la rigurosidad que exige, tanto en su diseño como en su ejecución.
El proceso de recolección de información y análisis que toda investigación
supone, nos debe permitir construir un saber acerca del establecimiento y sus
problemas, plantear alternativas posibles, trazar estrategias, tomar decisiones
y planificar las acciones.
Es evidente que la Evaluación Institucional,
concebida de esta manera, se encuentra en el centro de la búsqueda de la mejora
continua de la calidad educativa de la institución.
Principios que
orientan la Evaluación Institucional (autoevaluación) a.) Autonomía
institucional. Fortalecimiento de la independencia de la escuela en la toma de
decisiones propias para analizar y mejorar sus procesos pedagógicos y de
gestión, remplazando el control burocrático y unidireccional por
autorregulación y autocontrol. b.) Correspondencia entre objetivos y resultados.
Conexión o coherencia entre lo que la escuela ha propuesto en su Proyecto
Educativo Institucional y los resultados que obtiene o desea obtener. c.) Participación activa de todos los actores institucionales. Compromiso activo de
todos los integrantes de la comunidad educativa (directivos, docentes, padres,
alumnos, personal no docente). d.) Adecuación al contexto en que se inserta la
escuela. Asegurando la pertinencia de los servicios educativos que se brindan
en función del entorno y de la comunidad. e. Retroalimentación.
La institución y
sus actores utilizan la información y conclusiones que se obtienen, para
convenir los cambios que promuevan el mejoramiento de la gestión institucional
y pedagógica. La institucionalización de la autoevaluación en la escuela ofrece
la oportunidad de: a. Aumentar la participación de todos los actores
institucionales, en tanto constituye un trabajo colectivo, en que todos tienen
la posibilidad de expresar su opinión, y cuyo objetivo permite establecer
consensos sobre el grado de avance de la escuela en el proceso de mejoramiento
de la calidad. b. Intensificar el perfeccionamiento profesional docente y
directivo. Permite que los propios docentes y directivos, evalúen el
funcionamiento de los procesos pedagógicos de su escuela y los logros de
aprendizaje que alcanzan sus alumnos, promoviendo una actitud receptiva a la
retroalimentación. c. Cambiar los esfuerzos individuales por esfuerzos
colectivos. Posibilita que las acciones individuales puedan converger al logro
de objetivos colectivos. Representa una posibilidad de cambiar las acciones
individuales, muchas veces voluntaristas o rutinarias, en acciones colectivas
centradas en la reflexión pedagógica e institucional. d. Desarrollar las
capacidades de observación, análisis y planificación institucional. En tanto su
objetivo no es controlar, constituye una oportunidad para que la escuela
desarrolle la capacidad de “mirarse”, “de hacerse una introspección” y acordar
acciones de mejoramiento. La autoevaluación no es un fin en sí misma, sino que
forma parte de la propuesta formativa que realiza la escuela. Su resultado es
una propuesta de organización: se espera que la comunidad educativa asuma sus
resultados y se organice para mejorar aquellos aspectos que considera
deficitarios.
El PEI como
término de referencia de la Evaluación Institucional El principio de
correspondencia que hemos señalado. En definitiva, la necesidad de evaluar
surge de la existencia de un Proyecto Educativo de la institución y de las
acciones en él planificadas. Debemos responder a la pregunta ¿en qué medida se
ha cumplido el PEI? ¿Qué nuevos problemas han surgido? ¿Qué debemos rectificar?
De modo tal, que es el mismo PEI el que debe orientar hacia el tipo de
información que debemos recolectar en el proceso de evaluación. Si la
evaluación institucional persigue la calidad, la definición que se haga de ella
es a la vez el modelo organizador de la misma evaluación: la calidad, además de
objeto de la evaluación, es meta, fin y hasta criterio de la evaluación. Por lo
tanto la definición de la calidad debe estar contenida explícitamente en el
PEI. Sin embargo, muchas veces las escuelas no disponen de un PEI y, por lo
tanto deben formularlo. En este caso, la formulación del PEI exige,
previamente, de una evaluación inicial o diagnóstico. También el PEI debe ser
una construcción conjunta de todos los actores institucionales. Requiere de una
formulación participativa, equitativa y protagónica de todos los actores, que
permita la incorporación de la perspectiva que desde su posición tiene cada uno
de ellos. Esto no significa que cada uno de los actores involucrados tenga la
misma responsabilidad y función que cumplir en esa construcción. No es igual la
responsabilidad y función que tiene el equipo directivo que la que tienen los
docentes, los alumnos, los padres, el personal no docente. El proceso de
formulación, ejecución, seguimiento y evaluación del PEI requiere de un equipo
que lo conduzca. Sin embargo, un principio que debe garantizar la conformación
de ese equipo es la generación de instancias que habiliten la participación
democrática de todos, de modo que todos puedan expresarse y se retraigan las
diferencias de poder. La construcción colectiva del PEI exige la búsqueda de
una visión compartida y una internalización del mismo por el conjunto de los
actores.
GESTIÓN GENERALIDADES
Hacen referencia
a procesos de gestión y a prácticas institucionales que contribuyen a la
formación deseada de los estudiantes. Además, favorecen el desarrollo
profesional de los actores de la institución educativa y permiten que esta se
aproxime a su funcionamiento ideal, por ello se pueden mencionar el perfil de
gestión de generalidades aplicadas en las instituciones educativas:
-
Es
un elemento determinante de la calidad en el desempeño de las instituciones
educativas.
-
Busca
incorporar la institución como el entorno (comunidad).
-
Define
los diferentes escenarios de acuerdo a los proyectos educativos.
-
Aprovechamiento
optimo del personal, tiempo, planificación y desarrollo de acciones,
distribución del trabajo.
-
Incide en el clima organizacional, en las
formas de liderazgo y la conducción de la institución.
CALIDAD
EDUCATIVA Y GESTIÓN EVALUATIVA
La calidad
educativa es aquella que cuenta con los recursos necesarios y además que los
emplea eficientemente. Así, una buena planta física, laboratorios, programas de
capacitación docente, un buen sistema académico o administrativo, apropiadas
técnicas de enseñanza y suficiente equipo, serán necesarios para el logro de la
calidad. Esto significa, por ejemplo, que la responsabilidad por la calidad
educativa no recae sólo en los directivos (actor principal de la gestión
evaluativa) de una institución educativa, sino en todos sus participantes, y,
por su función en el proceso educativo, principalmente en el profesor. La
cualificación y formación del profesorado. - La programación docente. - Los
recursos educativos y la función directiva. - La innovación y la investigación
educativa. - La orientación educativa y profesional. - La inspección educativa.
- La evaluación del sistema educativo influyen en evaluación de dicha gestión.
Son principios
de calidad educativa y de gestión evaluativa, entre otros, los siguientes: - La
estructura del sistema educativo y la configuración y adaptación del currículo
a las diversas aptitudes, intereses y expectativas de los alumnos. - La función
docente, garantizando las condiciones que permitan a los profesores el
desarrollo de su labor, su formación inicial y permanente y su reconocimiento
profesional. - La evaluación del sistema educativo, de los centros y del
rendimiento de los alumnos. - El fortalecimiento institucional de los centros
educativos, mediante el refuerzo de su autonomía, la profesionalización de la
dirección y un sistema de verificación de los procesos y los resultados. - La
determinación de las competencias y responsabilidades de los distintos sectores
de la comunidad educativa, el clima de estudio y la convivencia en los centros
escolares.
Al hablar
de gestión en el centro educativo se hace referencia al
conjunto de procesos teórico-prácticos integrados horizontal y verticalmente,
que se orientan al mejoramiento permanente de las prácticas educativas que allí
se desarrollan (ILPE, s.f.).
Por otra parte, la gestión evaluativa es el proceso
de recopilar, organizar e interpretar informaciones obtenidas mediante
diferentes técnicas e instrumentos, con la finalidad de valorar y emitir
juicios sobre los aprendizajes de los alumnos/as y tomar decisiones que mejoren
el proceso enseñanza aprendizaje (Rodríguez, 1998).
La gestión de la evaluación educativa, por tanto, se
refiere a aquellas acciones que se llevan a cabo en el centro educativo para
garantizar la aplicación de un proceso evaluativo pertinente.
Al director del centro educativo, como
líder de la organización, le corresponde el importante rol de guiar y controlar
los procesos evaluativos, de allí parte el gerente como evaluador institucional
Al director del
centro educativo, como líder de la organización, le corresponde el importante
rol de guiar y controlar los procesos evaluativos que se
siguen en la institución. En tal sentido, será desde la dirección, donde se
propicien líneas de comunicación-acción entre todos los actores de la comunidad
educativa. Con esto se busca garantizar la aplicación de unas prácticas
evaluativas que se ajusten a las características de los alumnos/as, a
las corrientes teóricas vigentes, a los lineamientos del MPPPE y a las
directrices asumidas y consensuadas en los proyectos de centro y curricular de
la institución.
Es conveniente
partir de la premisa de que la evaluación educativa implica un acto de
justicia, donde una mala práctica puede destruir vidas. De ahí la gran
responsabilidad de aquellos a quienes les corresponde cumplir con tan
importante tarea. Es el director quien tiene que asegurarse de que toda la comunidad
educativa haya alcanzado tales niveles de conciencia, reconociendo que
la evaluación es un proceso verdaderamente educativo, humano, científico y
planificado.
Además, en el calendario escolar de la institución, se
debe poner en agenda los momentos importantes del proceso de evaluación. Esto
es, establecer las fechas de los períodos de evaluación conforme a las
ordenanzas que regulan el sistema de evaluación, el tiempo en que se aplicarán
pruebas y otros instrumentos y técnicas de evaluación (evaluación del
sistema educativo o de la organización o institución en general), así como
las fechas de entrega de calificaciones a los padres, entre otras.
La supervisión
permanente, como proceso de acompañamiento, es otra estrategia que los
directores pueden aplicar, a fin de garantizar que la evaluación de los
aprendizajes de los alumnos/as se esté llevando a cabo correctamente. Así,
estarán en condiciones de tomar decisiones oportunas y prever problemas
posteriores, actuando de acuerdo a los resultados obtenidos en la supervisión.
La evaluación no debe ser aplicada únicamente para
determinar quién promueve un grado y quién no, debe ser asumida como una
oportunidad para mejorar la calidad de los servicios educativos que se
ofrecen.
El gerente
evaluador institucional (director) es
quien promueve el mejoramiento y la formación del recurso humano dentro de las
instituciones, a través de la conducción de los procesos de autoevaluación,
coevaluación y heteroevaluación contribuyendo de esta manera al desarrollo de
una cultura de aseguramiento de la calidad institucional.
En este sentido,
el gerente evaluador como líder de la organización le corresponde el importante
rol de acompañar, controlar y hacerle seguimiento a los procesos evaluativos
que se llevan en la institución.
Comentario
Los avances
tecnológicos son inevitables en el siglo XXI, por eso debemos estar al
corriente de dicha tecnología, para nadie es un secreto que todavía para esta
década, nos cuesta adaptarnos a dichos avances, caso particular en la creación
del blog, hace tres meses al crearlo con ayuda de compañeros de trabajo me
pareció un procedimiento sencillo, que por supuesto no practique, hasta
necesitarlo en esta unidad curricular de la maestría (evaluación
institucional), se me complico el trabajo por no practicarlo, y los que me
ayudan no pudieron sentarse conmigo hacer la tarea, pero me recordaron,
explicaron los pasos, no una, ni dos veces, sino en varias ocasiones, tome
apuntes pero me toco realizarlo sola, me costó mucho
( lágrimas, preocupación y
desesperación) pero lo logre, aunque no en el tiempo estipulado por la facilitadora Msc Zulay
Puerta, es por ello que afirmo, que con
la practica y realizando uno mismo las lecciones, por llamarlo así, se
internaliza y adquiere el aprendizaje tecnológico necesario e
imprescindible, para el
fortalecimiento y la practica diaria y
cotidiana que implica en nuestra vida la tecnología.




