jueves, 16 de abril de 2015





LA GESTIÓN EDUCATIVA EN LA EDUCACIÓN INSTITUCIONAL


         Profesora: MSc. Zulay Puerta
         Sección: 1-2015


                                                                                                                Participante:
*Marquez Yenny C.I. 14.341.241





Barinas, Abril de 2015

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LA GESTIÓN EDUCATIVA EN LA EDUCACIÓN INSTITUCIONAL

    La gestión educativa está conformada por un conjunto de procesos organizados que permiten que una institución o una secretaría de educación logren sus objetivos y metas. Una gestión apropiada pasa por momentos de diagnóstico, planeación, ejecución, seguimiento y evaluación que se nutren entre sí y conducen a la obtención de los resultados definidos por los equipos directivos. Una buena gestión es la clave para que lo que haga cada integrante de una institución tenga sentido y pertenencia dentro de un proyecto que es de todos. En otras palabras, es fundamental lograr que todos "remen hacia el mismo lado" para lograr lo que se quiere, y mejorar permanentemente. De ahí la importancia de tener en cuenta los cuatro ámbitos de la gestión educativa.

   En tal sentido, la gestión  educativa es un proceso orientado al fortalecimiento de los Proyectos Educativos de las Instituciones, que ayuda a mantener la autonomía institucional, en el marco de las políticas públicas, y que enriquece los procesos pedagógicos con el fin de responder a las necesidades educativas locales, regionales.

  Desde lo pedagógico, promueve el aprendizaje de los estudiantes, los docentes y la comunidad educativa en su conjunto, por medio de la creación de una comunidad de aprendizaje donde se reconozca los establecimientos educativos como un conjunto de personas en interacción continua que tienen la responsabilidad del mejoramiento permanente de los aprendizajes de los estudiantes, con el fin de formarlos integralmente para ser miembros de una sociedad. Todo esto ayuda a favorecer su calidad de vida y prepararlos para su vida en el mundo laboral.

La gestión educativa consiste en:
  • Presentar un perfil integral, coherente y unificado de decisiones.
  • Definir los objetivos institucionales, las propuestas de acción y las prioridades en la administración de recursos.
  • Definir acciones para extraer ventajas a futuro; se consideran tanto las oportunidades y amenazas del medio en el que está inserta, como los logros y problemas de la misma organización.
  • Comprometer a todos los actores institucionales.
  • Definir el tipo de servicio educativo que se ofrece.

HERRAMIENTAS PARA LA EVALUACIÓN INSTITUCIONAL

   La Evaluación Institucional es una investigación evaluativa que se realiza en una institución educativa para obtener bases firmes de apoyo a la toma de decisiones sobre política institucional, planificación y gestión educativa, administrativa y económica. El sólo hecho de plantear la evaluación institucional como una actividad de investigación  debe hacer reparar en la rigurosidad que exige, tanto en su diseño como en su ejecución. El proceso de recolección de información y análisis que toda investigación supone, nos debe permitir construir un saber acerca del establecimiento y sus problemas, plantear alternativas posibles, trazar estrategias, tomar decisiones y planificar las acciones.

   Es evidente que la Evaluación Institucional, concebida de esta manera, se encuentra en el centro de la búsqueda de la mejora continua de la calidad educativa de la institución.

   Principios que orientan la Evaluación Institucional (autoevaluación) a.) Autonomía institucional. Fortalecimiento de la independencia de la escuela en la toma de decisiones propias para analizar y mejorar sus procesos pedagógicos y de gestión, remplazando el control burocrático y unidireccional por autorregulación y autocontrol. b.) Correspondencia entre objetivos y resultados. Conexión o coherencia entre lo que la escuela ha propuesto en su Proyecto Educativo Institucional y los resultados que obtiene o desea obtener. c.) Participación activa de todos los actores institucionales. Compromiso activo de todos los integrantes de la comunidad educativa (directivos, docentes, padres, alumnos, personal no docente). d.) Adecuación al contexto en que se inserta la escuela. Asegurando la pertinencia de los servicios educativos que se brindan en función del entorno y de la comunidad. e. Retroalimentación.

   La institución y sus actores utilizan la información y conclusiones que se obtienen, para convenir los cambios que promuevan el mejoramiento de la gestión institucional y pedagógica. La institucionalización de la autoevaluación en la escuela ofrece la oportunidad de: a. Aumentar la participación de todos los actores institucionales, en tanto constituye un trabajo colectivo, en que todos tienen la posibilidad de expresar su opinión, y cuyo objetivo permite establecer consensos sobre el grado de avance de la escuela en el proceso de mejoramiento de la calidad. b. Intensificar el perfeccionamiento profesional docente y directivo. Permite que los propios docentes y directivos, evalúen el funcionamiento de los procesos pedagógicos de su escuela y los logros de aprendizaje que alcanzan sus alumnos, promoviendo una actitud receptiva a la retroalimentación. c. Cambiar los esfuerzos individuales por esfuerzos colectivos. Posibilita que las acciones individuales puedan converger al logro de objetivos colectivos. Representa una posibilidad de cambiar las acciones individuales, muchas veces voluntaristas o rutinarias, en acciones colectivas centradas en la reflexión pedagógica e institucional. d. Desarrollar las capacidades de observación, análisis y planificación institucional. En tanto su objetivo no es controlar, constituye una oportunidad para que la escuela desarrolle la capacidad de “mirarse”, “de hacerse una introspección” y acordar acciones de mejoramiento. La autoevaluación no es un fin en sí misma, sino que forma parte de la propuesta formativa que realiza la escuela. Su resultado es una propuesta de organización: se espera que la comunidad educativa asuma sus resultados y se organice para mejorar aquellos aspectos que considera deficitarios.

   El PEI como término de referencia de la Evaluación Institucional El principio de correspondencia que hemos señalado. En definitiva, la necesidad de evaluar surge de la existencia de un Proyecto Educativo de la institución y de las acciones en él planificadas. Debemos responder a la pregunta ¿en qué medida se ha cumplido el PEI? ¿Qué nuevos problemas han surgido? ¿Qué debemos rectificar? De modo tal, que es el mismo PEI el que debe orientar hacia el tipo de información que debemos recolectar en el proceso de evaluación. Si la evaluación institucional persigue la calidad, la definición que se haga de ella es a la vez el modelo organizador de la misma evaluación: la calidad, además de objeto de la evaluación, es meta, fin y hasta criterio de la evaluación. Por lo tanto la definición de la calidad debe estar contenida explícitamente en el PEI. Sin embargo, muchas veces las escuelas no disponen de un PEI y, por lo tanto deben formularlo. En este caso, la formulación del PEI exige, previamente, de una evaluación inicial o diagnóstico. También el PEI debe ser una construcción conjunta de todos los actores institucionales. Requiere de una formulación participativa, equitativa y protagónica de todos los actores, que permita la incorporación de la perspectiva que desde su posición tiene cada uno de ellos. Esto no significa que cada uno de los actores involucrados tenga la misma responsabilidad y función que cumplir en esa construcción. No es igual la responsabilidad y función que tiene el equipo directivo que la que tienen los docentes, los alumnos, los padres, el personal no docente. El proceso de formulación, ejecución, seguimiento y evaluación del PEI requiere de un equipo que lo conduzca. Sin embargo, un principio que debe garantizar la conformación de ese equipo es la generación de instancias que habiliten la participación democrática de todos, de modo que todos puedan expresarse y se retraigan las diferencias de poder. La construcción colectiva del PEI exige la búsqueda de una visión compartida y una internalización del mismo por el conjunto de los actores.


GESTIÓN GENERALIDADES

   Hacen referencia a procesos de gestión y a prácticas institucionales que contribuyen a la formación deseada de los estudiantes. Además, favorecen el desarrollo profesional de los actores de la institución educativa y permiten que esta se aproxime a su funcionamiento ideal, por ello se pueden mencionar el perfil de gestión de generalidades aplicadas en las instituciones educativas:
-          Es un elemento determinante de la calidad en el desempeño de las instituciones educativas.
-          Busca incorporar la institución como el entorno (comunidad).
-          Define los diferentes escenarios de acuerdo a los proyectos educativos.
-          Aprovechamiento optimo del personal, tiempo, planificación y desarrollo de acciones, distribución del trabajo.
-           Incide en el clima organizacional, en las formas de liderazgo y la conducción de la institución.

CALIDAD EDUCATIVA Y GESTIÓN EVALUATIVA

   La calidad educativa es aquella que cuenta con los recursos necesarios y además que los emplea eficientemente. Así, una buena planta física, laboratorios, programas de capacitación docente, un buen sistema académico o administrativo, apropiadas técnicas de enseñanza y suficiente equipo, serán necesarios para el logro de la calidad. Esto significa, por ejemplo, que la responsabilidad por la calidad educativa no recae sólo en los directivos (actor principal de la gestión evaluativa) de una institución educativa, sino en todos sus participantes, y, por su función en el proceso educativo, principalmente en el profesor. La cualificación y formación del profesorado. - La programación docente. - Los recursos educativos y la función directiva. - La innovación y la investigación educativa. - La orientación educativa y profesional. - La inspección educativa. - La evaluación del sistema educativo influyen en evaluación de dicha gestión.



   Son principios de calidad educativa y de gestión evaluativa, entre otros, los siguientes: - La estructura del sistema educativo y la configuración y adaptación del currículo a las diversas aptitudes, intereses y expectativas de los alumnos. - La función docente, garantizando las condiciones que permitan a los profesores el desarrollo de su labor, su formación inicial y permanente y su reconocimiento profesional. - La evaluación del sistema educativo, de los centros y del rendimiento de los alumnos. - El fortalecimiento institucional de los centros educativos, mediante el refuerzo de su autonomía, la profesionalización de la dirección y un sistema de verificación de los procesos y los resultados. - La determinación de las competencias y responsabilidades de los distintos sectores de la comunidad educativa, el clima de estudio y la convivencia en los centros escolares.

   Al hablar de gestión en el centro educativo se hace referencia al conjunto de procesos teórico-prácticos integrados horizontal y verticalmente, que se orientan al mejoramiento permanente de las prácticas educativas que allí se desarrollan (ILPE, s.f.).
Por otra parte, la gestión evaluativa es el proceso de recopilar, organizar e interpretar informaciones obtenidas mediante diferentes técnicas e instrumentos, con la finalidad de valorar y emitir juicios sobre los aprendizajes de los alumnos/as y tomar decisiones que mejoren el proceso enseñanza aprendizaje (Rodríguez, 1998).
La gestión de la evaluación educativa, por tanto, se refiere a aquellas acciones que se llevan a cabo en el centro educativo para garantizar la aplicación de un proceso evaluativo pertinente.

Al director del centro educativo, como líder de la organización, le corresponde el importante rol de guiar y controlar los procesos evaluativos, de allí parte el gerente como evaluador institucional


   Al director del centro educativo, como líder de la organización, le corresponde el importante rol de guiar y controlar los procesos evaluativos que se siguen en la institución. En tal sentido, será desde la dirección, donde se propicien líneas de comunicación-acción entre todos los actores de la comunidad educativa. Con esto se busca garantizar la aplicación de unas prácticas evaluativas que se ajusten a las características de los alumnos/as, a las corrientes teóricas vigentes, a los lineamientos del MPPPE y a las directrices asumidas y consensuadas en los proyectos de centro y curricular de la institución.

  Es conveniente partir de la premisa de que la evaluación educativa implica un acto de justicia, donde una mala práctica puede destruir vidas. De ahí la gran responsabilidad de aquellos a quienes les corresponde cumplir con tan importante tarea. Es el director quien tiene que asegurarse de que toda la comunidad educativa haya alcanzado tales niveles de conciencia, reconociendo que la evaluación es un proceso verdaderamente educativo, humano, científico y planificado.

   Además, en el calendario escolar de la institución, se debe poner en agenda los momentos importantes del proceso de evaluación. Esto es, establecer las fechas de los períodos de evaluación conforme a las ordenanzas que regulan el sistema de evaluación, el tiempo en que se aplicarán pruebas y otros instrumentos y técnicas de evaluación (evaluación del sistema educativo o de la organización o institución en general), así como las fechas de entrega de calificaciones a los padres, entre otras.

   La supervisión permanente, como proceso de acompañamiento, es otra estrategia que los directores pueden aplicar, a fin de garantizar que la evaluación de los aprendizajes de los alumnos/as se esté llevando a cabo correctamente. Así, estarán en condiciones de tomar decisiones oportunas y prever problemas posteriores, actuando de acuerdo a los resultados obtenidos en la supervisión.
La evaluación no debe ser aplicada únicamente para determinar quién promueve un grado y quién no, debe ser asumida como una oportunidad para mejorar la calidad de los servicios educativos que se ofrecen. 

    El gerente evaluador institucional (director)  es quien promueve el mejoramiento y la formación del recurso humano dentro de las instituciones, a través de la conducción de los procesos de autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación contribuyendo de esta manera al desarrollo de una cultura de aseguramiento de la calidad institucional.

   En este sentido, el gerente evaluador como líder de la organización le corresponde el importante rol de acompañar, controlar y hacerle seguimiento a los procesos evaluativos que se llevan en la institución.

Comentario

    Los avances tecnológicos son inevitables en el siglo XXI, por eso debemos estar al corriente de dicha tecnología, para nadie es un secreto que todavía para esta década, nos cuesta adaptarnos a dichos avances, caso particular en la creación del blog, hace tres meses al crearlo con ayuda de compañeros de trabajo me pareció un procedimiento sencillo, que por supuesto no practique, hasta necesitarlo en esta unidad curricular de la maestría (evaluación institucional), se me complico el trabajo por no practicarlo, y los que me ayudan no pudieron sentarse conmigo hacer la tarea, pero me recordaron, explicaron los pasos, no una, ni dos veces, sino en varias ocasiones, tome apuntes pero me toco realizarlo sola, me costó mucho 
( lágrimas, preocupación y desesperación) pero lo logre, aunque no en el tiempo estipulado por la facilitadora Msc Zulay Puerta,   es por ello que afirmo, que con la practica y realizando uno mismo las lecciones, por llamarlo así, se internaliza y adquiere el aprendizaje tecnológico necesario e imprescindible,   para el fortalecimiento  y la practica diaria y cotidiana que implica en nuestra vida la tecnología.